He digitalizado la introducción del libro "Orfénica Lira", de Míguel Fuenllana
Es en realidad un tratado sobre el arte de la música desde la perspectiva de un vihuelista. Demuestra algunas de las referencias humanísticas presentes en la España del siglo XVI. Fuenllana menciona su preferencia de usar su índice y medio para tocar escalas sobre su instrumento. Hay mucho más para descubrir. Hay varias notas que pretenden aportar nueva información.
Miguel de Fuenllana, introducción de su libro
Orfénica, con comentarios sobre el arte de tañer la vihuela y sobre la música
en general, editado con muchas anotaciones por Richard Pollard, traductor.
Dedicación al Príncipe Felipe
Muy alto y muy poderoso
señor
S
|
entencia es escrita [1]en
el libro de Job, que el hombre nace más
para experimentar la aspereza de los trabajos, que para vivir sepultado en la
ociosidad[2]. Pues que riendo y
conforme a esta doctrina seguir lo uno y huir lo otro, elegí entre las artes la
más proporcionada a mi inclinación, que es la música: en cuyo ejercicio [3]con
continuo estudio he gastado la mayor parte de mi vida. Y puesto que a la bondad
Divina, por oculto, juicio suyo, le plugo dende mi infancia privarme de la luz
corporal, no permitió su grandeza, que mis trabajos quedasen sin fruto[4],
pues en esta parte quiso comunicarme este talento.
El cual por ser don suyo
y dado de su liberalidad, me pareció que debía no tenerlo escondido, pues podía
con él aprovechar[5] a los que se precian de
tan virtuoso ejercicio: sacando a luz esta obra, primicias de mis trabajos. La
cual me pareció dedicarla y ofrecerla a V. Mag. [Vuestra Majestad] para que con
tan crecido favor estuviese como en trono segura de toda emulación. Y así
suplico a V.Mag. la reciba y favorezca[6],
mirando más al ánimo con que se ofrece, que al ser que a la obra yo pude dar.
Prólogo al lector
S
|
i entre los antiguos y
grandes varones era loable costumbre, prudente lector, que para tratar [7]las
cosas arduas: no confiados en la fuerza de sus entendimientos, ni en lo que por
sí mismos alcanzar podrían: se esforzaban a invocar el auxilio celestial: con
cuanta más razón debo yo hacer lo que ellos hacían: para tratar de tan
encumbrada [8]ciencia como es la música.
No pidiendo para esto el socorro venido del monto Parnaso: ni de la fuente
Pegasea[9]:
que los que andan sentados en la sombre de la muerte pedían. Mas levantando los
ojos del ánima a otro más encumbrado monte, que es la triunfante Jerusalén[10],
donde los cortesanos del señor moran: implorando la suma bondad del espíritu
vivificador que quiso en lenguas de fuego descender sobre el apostólico colegio[11]:
para que esta mía alcanzar pueda una pequeñica centella para explanar lo que a
mi entendimiento tuvo por bien de dar a entender desta inestimable facultad.
A quien no con menos
razón, por la multitud de sus sutilezas: el título de la dialéctica se puede imponer: llamándola arte de las artes y ciencia
de las ciencias. Cuya definición ―según el divino Isidoro afirma[12]―
es ciencia de armonía que consiste no solamente en el sentido: pero también en
el canto: como el glorioso [San] Augustino significó. De la cual manera me
parece según su gran dificultad que todo lo que de sus excelencias escribieron,
es lo menos que de ella se pudiera escribir porque excede las fuerzas humanas.
Y no era necesario para cosa tan notoria tratar de la estimación en que los
grande príncipes siempre la tuvieron. Porque considerado que con ella se sirve
Dios en el cielo: quién será tan desconocido: que no la desee gozar en la
tierra: Los gloriosos santos que de ella más gustaron: estos son los que más
grandezas dijeron. Y muchos emplearon sus ejercicios en entender y gozar la
suavidad desta ciencia: y en quererla enseñar a otros: como parece por muchos
libros que en ella dejaron escritos.
Los beatísimos Augustino
y Severino parecen haber [13]abierto
camino para otros, que por no reiterar sus loores, me quiero abrazar con la
brevedad: y traer a la memoria sus inventores: parecería inventar otro género
de prolijidad. Porque nadie hay que ignore lo que por tan auténticas escrituras
está divulgado. Pero ya que fuese Tubal [14]primero
inventor: como la sagrada escritura nos cuenta: o Pitágoras como la caterva de
los griegos concede[15]:
ni hace mucho a nuestro propósito: ni por dejarlo de hacer se recibe
detrimento. Otros que por otras causas movidos creen que Lino [16]y
Anfión fuesen su principio: no es cosa importante negárselo a ellos por dárselo
a Apolo.
Basta que por ser
ejercicio lleno de virtud se tiene por cierto no haber sin él disciplina
perfecta como los sabios antiguos quieren. Una cosa se ha de decir y que no se me podrá negar: que el que no fuere amador
suyo: por justa sentencia merece que nadie lo [sea] de él. Porque cosa con que
tanto se sirve Dios: razón es que con ella tengan contentos los hombres: por ser tan cualificada: que aun la máquina de cielo
y tierra no quiso su potentísimo artífice dejarla sin esta admirable
concordancia: como los santos escritores
della dan cierto testimonio.
Y el real profeta no
careciendo deste conocimiento: nos da a sentirlo que de ella sintió:
persuadiéndonos que las alabanzas que al señor quisiésemos de dar: con la
dulcedumbre de la vihuela las hubiésemos de ofrecer. La cual puesta en sus
manos bastaba expeler los demonios. Y no sería sujeto a reprehensión: pues
antes de mí[,] otros lo hicieron: aprovechándome de las historias del gran
músico Orfeo que después sucedió: que con la suavidad de su vihuela los
ministros de Plutón hizo cesar su justicia. A cuya imitación y memoria me
pareció convencible cosa intitular esta obra Orfénica lira. No porque se piense de que esta similitud se me
pueda pegar a algún polvo de vana jactancia: pero como sea de los primeros
inventores y padre por antigüedad desta arte imitándolo en el nombre: ayude yo
a sustentar su inmortal fama.
Pues el famoso poeta Juan
de Mena en su coronación no dejó de invocar esta Lira[17]:
sin otros muchos ejemplos que en la religión cristiana tenemos: de que nos
sobran autoridades para loarlos: no falta fe para creerlos. Ni quiso nuestro
redentor venir a nacer en el mundo sin que nos manifestase la dulcedumbre de
arriba. Y en las academias de Atenas estuvo tanta cuenta con la estimación desta
ciencia, que el que no sabía tañer y cantar, por sublimado que fuese en las
letras, era despreciado sin la música.
Temístocles es buen
testigo de un vergonzoso disfavor: por cuya causa el filósofo Sócrates deprendió
[18]en
la senectud lo que no hizo en la mocedad. Y el poderoso Herón[19],
como cuenta el Petrarca[20],
entre los tormentos de la muerte se quejaba diciendo, que no le pelaba tanto
morir tan gran príncipe, como de faltar en la tierra tan gran músico.
Y aunque los efectos
desta admirable facultad son muchos, sus diferencias son tres solas, según el
divino Isidoro. La primera es armónica,
que de canto de voces confía. La segunda orgánica,
que solamente del soplo consiste. La tercera es rítmica, que del tocamiento de los dedos recibe los números. Y
aunque todas las tres partes musicales estén a la humana naturaleza tan
agradables y biensonantes: esta es la que sobre todos tiene el primado, por el
toque que con el espíritu vivo le hace: como es en la vihuela, y por la proporción
y conformidad que con la humana voz [21]tiene.
Y por tanto es mayor su
perfección, porque es de cuerdas, que en latín se dicen chorde. Y aunque ella sea dicción griega, su origen latina le
quisiésemos dar, muy a proporción [le venía] que naciese de cor, que significa corazón. Porque así como el pulso de aquel miembro tan sutil y generoso
es en el pecho: así el tocamiento de él es en la vihuela: y por ser de tantas
circunstancias y primores adornada, y de tanta dificultad considerada, meditan
de veras a ella que fácilmente pudiera quedar sin mí. Porque el fruto de un
largo trabajo de toda la vida, no le alcanza sino a treque de la salud. No
obstante, muchas contradicciones que estuve
viendo ser tan dificultoso: o sus secretos tan negados a la humana flaqueza.
Porque conocí según la teórica y práctica ser este instrumento más sujeto a la
voluntad del que lo supiere, que otro alguno: por causa de su armonía y
compostura. La cual hace muchos efectos, y en los corazones más generosos allí
hace mayor aposento: como los escritores cuentan. Que si a unos conmueva a
profana alegría: a otros provoca a devoto placer. [¿]Quien a los hombres de los
humanos cuidados alza y eleva en celestial contemplación? [¿]Quien saca del
encerrado pecho las piadosas lágrimas, que por el rostro corren?. [¿]Quien
podrá decir lo que por experiencia se suele ver?
[¿]Qué entrañas hay tan
aceradas, que su ensalzada suavidad no las convierta en blandura? Tiene tan
largo su señorío, que ninguna edad, ni dignidad le niega su jurisdicción.
Refrena la ira[,] multiplica la concordia: es destruidora de los vicios,
causadora de loables costumbres: los cuidados destierra, los heroicos ánimos
para cosas fuertes inflama. Hasta el sarracénico Avicena conoció su propiedad:
diciendo que mitiga todo dolor[22]. Y la causa
―amador lector― que tan penosas fatigas me hizo tomar― : y que por tan
inusitadas sendas me forzó a ir, velando las noches, y no descansando los días,
mayormente estando yo en esta corporal tiniebla, en que el señor me quiso
poner, fue por le servir con el mismo don de su larga mano recibido, dándole
alabanzas por lo que en mí hizo: y para provocar a otros que lo mismo quieran
hacer: trabajándome a mí por aprovechar a los que en esta facultad se quieren
ejercitar.
Porque conforme a la
evangélica ley: el que no diere de su
talento ganancia, por muy cierto debe tener su castigo[23]. Que poco
provecho hace en la república el que su tesoro tiene escondido en el arca. Y
movido con esta benigna voluntad y no menor caridad, quise componer esta obra:
y cogiendo de las flores[24],
hacer este sabroso panal, con que todos huelgan, y muchos depredan:
dividiéndola en seis partes, deste modo.
En la primera van dúos, y
música de a tres de buenos autores, y fantasías mías a tres, al tono de cada
una de las composturas: que es una buena disposición para principiantes: que
les sirva como de a.b.c. En la segunda se ponen motetes a cuatro de excelentes
autores: y con cada uno dellos una fantasía mía a cuatro del mismo tono del
motete. En la tercera hay motetes a cinco y a seis, música de mayor dificultad
y que pide más el estudio que la pasada. Y con esto cualquiera la podrá bien
tañer, si de veras quisiere trabajar.
Y en la precedente
estuviere aprovechado, porque todo ello antes que se cifrase en los papeles se
experimentó muchas veces en la vihuela. Y no hay cosa en este libro que primero
que se haya puesto y tañido, que cifrado [i.e. antes de cifrarse]. Porque con
esta certidumbre, tomé este atrevimiento de poner las dificultades que aquí se
contienen. En la cuarta parte pone música más doméstica y para desenvoltura [25]de
manos; y son composturas de a tres y a cuarto. En la quinta se hallará música
muy galana también para desenvolver [26]las
manos: cuyo concierto se hallará en la tabla de la obra, y adelante se pone más
por extenso. En la sexta y última se ponen tres ensaladas[27],
Bomba, Iusta, [El] Iubilate[28]:
con alguna música compuesta y fantasías mías para vihuela de cinco órdenes,
juntamente música compuesta y fantasías para vihuela la de cuatro órdenes, que
dicen guitarra: y otras obras de
contrapunto, y los ocho tonos con algunos avisos y consonancias y un motete que
dan fin al libro: según más copiosamente constará por las tablas de cada libro,
como ya he dicho.
Dispúseme a dar esta orden, porque el que quisiere
seguirla pueda ir subiendo por sus grados a lo más difícil de tañer, que es lo
que me ha movido, y yo más querría, y pretendo. Y si algún o alguna dificultad
pusiere, creyendo que paso los límites de la posibilidad: yo le ruego a este
tal que el tiempo que perdiere en dudar, lo ocupe en estudiar. Y desta manera
dando de veras al estudio, confíe, que conseguirá el fin deseado.
Fin del Prólogo
Síguense
los avisos y documentos que
en este libro
contienen.
P
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uesto que por muy buenos
y excelentes autores se hayan dado avisos de mucha utilidad, y provecho para la
música en este instrumento de la vihuela se ha de tañer, con otras cosas
particulares, que para la inteligencia del requieren: no dejaré yo de decir lo
que en esto se me ofrece, motivo principalmente con celo de aprovechar: así
mesmo por dar aviso de las señales y particularidades que en este libro se
contienen.
Y para prueba de mi intención [29]quise
tener cuenta principalmente con tres o cuatro cosas de que pienso tratar,
dentro de las cuales se incluyen todos los avisos que en este libro se ponen.
Es a saber, música compuesta y fantasías mías, y la manera que se ha de tener
para mejor usar del redoble, y tañer con limpieza: también se dirá en su tiempo
de los tonos. Viniendo pues a tratar de la música compuesta digo, que en todas
estas obras ansí a tres como a cuatro, a cinco y a seis, con todas las demás
que en el libro se contienen (excepto dúos) fue mi intención ponerles letra,
porque me parece que la letra es la ánima de cualquiera compostura, pues aunque
cualquier obra compuesta de música muy buena, faltándole la letra parce que
carece de verdadero espíritu.
Por lo cual, como dicho
es, me movía ponerla, y a señalar una de las voces que más agradable fuese para
poderse cantar, que es la de la cifra colorada. Pues teniendo cuenta con esta
señal y con las que adelante se pondrán[30],
el que de veras lo quisiere trabajar, sin duda podrá gozar desta excelencia,
que es cantar una voz de la compostura que tañere. Y para que con más verdad se
pueda hacer esto[,] se ha de tener cuenta con golpes que se ofrecen de
semibreves, o mínimas con puntillo o sin él: ora[31]
sea en el principio del compás, o en el medio de él. Digo que en todo el valor
de la dicha figura o figuras se ha de estar la voz cantando, por no faltar en
la consonancia hasta en tanto venga otra cifra colorada, con la cual se ha he
mudar. Y esto se entenderá si no hubiera aspiración o pausas por medio. Así
mismo porque en algunas obras compuestas se pone una voz puntada en canto de
órgano, para que si se erraren, pueda fácilmente tornarse a cobrar [32]el
que tañe y el que canta: se pone una señal de cifra a trechos[33],
comenzando de una, dos, y tres,
et cétera. Y donde quiera
que esta señal estuviere se ha de juntar la voz con el instrumento, para
proseguir lo que se tañe y canta, y la señal es esta:
También se ha de tener aviso, que siempre que
se ofreciere alguna figura de mínima,
o semínima, todas las que se siguen
ha de ser del mismo valor, hasta en tanto que otra sobrevenga. Así mismo hay
algunas obras de las compuestas, que en el principio o último dellas alguna
parte o pedazo se he tañer dos veces; y para que se tenga conocimiento desto,
se pone al principio y al fin de lo que se tañe, esta señal:
comenzando del compás en que este se pone,
para acabar en el que [está] otra semejante. También en las obras de cinco y a seis se
parte algunas veces la cuerda, y esto por guardar la verdad de la compostura:
porque este instrumento aunque más perfecto que todos, no sufre cosas muy
dificultosas, y por no usar de consonancias peregrinas, quise tomar este medio
de partir la cuerda en esta manera:
Pongamos caso que se ofrece una consonancia, y
sea esta: cuarta en vacío: tercera en el tercero traste: segunda en el mesmo:
prima en el segundo. Estas son cuatro voces: pero pisando una de las dos
terceras en el tercero traste como ya es dicho, la que queda en vacío servirá
de mi, o re: y la que se hollare[34],
será sol, o fa, según el tono que se tañere: y en esta manera será consonancia
de cinco voces.
Esto mesmo se puede hacer
en otras consonancias necesitadas deste remedio, así como cuando se ofrece
quinta en el segundo traste, y cuarta y tercera en vacío: aquí se ha de partir
la segunda en el tercero traste, y la una servirá de fa, que es la que se pisa: y la otra de re, que es octava de la quinta. Y en esta manera se tañen cinco y
seis voces, siempre que semejantes consonancias se ofrecen, y se guarda la
verdad de la compostura. Y si alguno tuviere esto por cosa muy dificultosa, tendráse
[35]por
respondido, con que el uso y verdadero estudio todo lo puede, y la seña que se
pone en el traste donde la cuerda se ha de partir es
esta
,
juntamente con el ejemplo de lo ya hecho. Así mesmo se tendrá [36]por
aviso, que muchas veces se reitera la letra, y para esto se pone la misma señal
que en el canto de órgano se suele poner, y es esta:
También se ha de tener por aviso, que en
cualquier principio de compostura o fantasía, que se viere esta letra, F, se entenderá que la tal obra es
fácil, y en la que estuviere esta D,
hay dificultad. Esto se entenderá en todas las composturas y fantasías, que en
el libro se ponen, en esta manera: que en las obras de a cuatro se ponen las
señales ya dichas, en las fáciles y dificultosas: y lo mismo en las obras de a
cinco y a seis. Pero ha de tomar cada cosa en su grado, pues cierto está, que
mayor dificultad habrá en las obras de a cinco y seis que en las de a cuatro.
,
juntamente con el ejemplo de lo ya hecho. Así mesmo se tendrá [36]por
aviso, que muchas veces se reitera la letra, y para esto se pone la misma señal
que en el canto de órgano se suele poner, y es esta:
En tal caso conviene que
con prudencia, cada uno elija la música que sus manos puedan tañer. No se pone
esta señal en dúos, ni en obras de a tres, pue estas de [suyo esta] (¿de suyo
están?) ] fáciles, música para principiantes. Y esta causa me movió ponerlas al
principio deste libro para que por sus grados se vaya dando música en él, según la habilidad y
manos que cada uno tuviere; la cual orden en el prólogo se ha ya relatado, y
adelante se pondrá más por extenso.
¶En lo que toca al compás
en que estas obras se han de tañer, solo quiero decir, que cada uno se debe
conformar con la disposición de sus manos, y dificultad de la obra, pues el que
las tuviere con ellas se tiene la licencia para tañer con más libertad y
destreza, cualquiera obra, aunque tenga dificultad.
Y el que no tuviere tanta soltura de manos
debe tañer con compás reposado, en especial los principios, hasta tener
conocimiento de la obra que tañe por usar de limpieza en lo que tañere, y
guardar la verdad de la compostura. Y al fin así los que tienen manos, como los
que carecen dellas, me parece que en toda obra que tañeren, ora sea fácil o
dificultosa, deben de elegir el medio: quiero decir, que ni el compás vaya
apresurado, ni muy de espacio.
¶ Así mesmo es aviso, que
en alguna compostura, y fantasías, se baja la sexta un punto del tono en que
suele templar. Esto se entiende en octava de la cuarta en vacío, con que se ha
entonar[37].
Es una buena manera de tañer, teniendo conocimiento de los términos, porque se
goza de algunos puntos en vacío, que es lo mejor que este instrumento tiene. Cuando
se ofreciere tañer las dichas obras o fantasías darse ha aviso al principio dellas.
¶ No pongo glosa todas veces en las obras
compuestas, porque no soy de opinión que con glosas ni redobles se obscurezca
la verdad de la compostura, como vemos que algunos, contentos con sola su
opinión, las obras que muy buenos autores han compuesto con excelente artificio
y buen espíritu, puestas en sus manos las componen ellos de nuevo, cercándolas
con no sé qué redobles, ordenados a su voluntad. Digo que si no fuere
ofreciéndose cláusula, o en tiempo que la misma compostura diere lugar no se
debe en otra manera defraudar la compostura con las semejantes glosas o
redobles y como dicho tengo, por la causa que aquí digo, yo no la pongo en las
obras deste libro: salvo al clausular, o en los lugares que la compostura lo
demanda, como en las mismas obras se verá.
¶ También se señala la
clave en la voz colorada que se ha de cantar, porque tenga conocimiento de la
solfa que ha de decir: no se pone más que en los motetes y obras extranjeras[38],
pues las fáciles y conocidas poca necesidad tiene desta señal.
Del Orden y fantasías que en este libro se ponen
D
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eclarado tengo como he
podido, las señales y particularidades que se ponen en las obras compuestas.
Viniendo pues a tratar de las fantasías que en este libro se contienen, me será
forzado tornar a relatar algo de paso[,] el orden que en él se contiene: puesto
que en el prólogo se haya dicho. Y es así que este libro se divide en seis
partes: en la primera me pareció poner dúos, y composturas a tres [voces], y
con cada una dellas una fantasía mía a tres, del tono que es la compostura,
teniendo respecto a dos cosas. La una, que esta fuese música tan de [música texto corrompido aquí] a
principiantes, que la pudiesen tomar en lugar de a.b.c. La otra, que al que no
le estuviese bien trabajar en las obras compuestas, hallase fantasías con que
satisfacer al oído, y ejercitar mejor las manos. Aunque en esto mi opinión es,
que cualquiera que quisiere aprender la música de veras, siempre se ejercite en
estudiar, y poner obras compuestas, pues dellas se saca el verdadero fruto. Y
si algún olor de compostura tuvieren las fantasías que en este libro pongo,
confieso oler la causa el haber visto y puesto muchas obras de excelentes
autores. ¶ En la segunda se ponen motetes a cuatro, y con cada uno dellos una fantasía
mía, siguiendo como dicho es[,] el orden del tono de que es el motete que le
precede. En las obras que en esta segunda parte se contienen mayor dificultad
hay: pero el que con diligencia y buen estudio trabaje, en ser aprovechado en
la primera parte: fácilmente podrá sujetar a su voluntad las que se ponen en la
segunda. En especial son de mucho provecho para desenvoltura de manos, y para
tañer música de buen aire, las fantasías que se contienen en esta segunda
parte. ¶ En la tercera se ponen motetes a cinco y de a seis voces, música de
excelente compostura y consonancia, podrán gozar de su grandeza los que fueren
grandes en el estudio y saber: y los que con curiosidad disponiéndose a
adquirir la gran excelencia y perfección deste instrumento: quisieren coger el
fruto de lo más alto de la palma[39].
¶ En el cuatro libro se ponen obras de contrapunto sobre algunos cantos llanos[40],
con algunas partes de misas[,] fantasías muy provechosas para desenvoltura de manos, algunos hay
fáciles para aquellos que las buscan, las cuales se conocerán por la señal
arriba ya dicha. También se ponen Fabordones[41],
con otras obras compuestas. ¶ En la quinta parte se contienen Estrambotes[42],
madrigales, Sonetos en lengua toscana y en la nuestra: villanescas, y
villancicos a tres y a cuatro, música por cierto digna de todo estudio, pues no
solo aprovecha para el tañer galano y de buen aire, pero aun también para
adquirir el verdadero artificio de la compostura: pues cualquiera música
extranjera trae consigo todo este provecho. También se ponen algunos romances
viejos, por no incurrir en desgracia de los que son amigos deste manjar. ¶ En
la sexta y última parte se ponen tres ensaladas, Justa, Bomba, y Iubilate, con algunas fantasías y obras
compuestas, para vihuela de cinco órdenes: lo mismo para guitarra. No se le
puede negar el loor a estas obras, pues sin duda[43]
las dichas ensaladas tienen excelencia en la letra y singularidad en la compostura.
Buen testigo será desto el que trabajare de gustar con libertad deste potaje.
Las fantasías de[l] un instrumento y del otro[44],
creo que son de provecho para los
aficionados a ellos, según la experiencia se lo dirá, si de veras se
ejercitaren en el estudio de ellas. Otras fantasías y obras de contrapunto, con
algunos avisos y tientos para los ocho tonos se ponen en esta sexta parte, con
las cuales y con un motete mío, compuesto en loor y alabanza de nuestro señor
acaba el libro, remitiendo lo demás a las tablas, que de las seis partes del
libro se ponen en su lugar.
De los redobles.
T
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ratado hemos de las composturas y
fantasías. Cosa razonable será venir a tratar de la tercera cosa arriba ya
dicha, que es lo que toca a los redobles y a tañer con limpieza: lo cual no es
menos necesario que todo lo demás. Viniendo pues al modo de los Redobles, que
no hallo más que tres maneras, que se suelen tañer en este instrumento de la
vihuela. La primera es, redoble que comúnmente llaman dedillo. La segunda de dos
dedos, entienden el dedo pulgar y su compañero[45].
La tercera es, con los dos dedos primeros
de los cuatro[46],
que son en la mano derecha. En lo que toca al redoble que llaman dedillo,
confieso ser fácil y agradable al oído, pero no se le niegue imperfección pues
una de las excelencias que este instrumento tiene es el golpe con que el dedo
hiere la cuerda. Y puesto que en esta manera de redoble, el dedo cuando entrahiere
la cuerda con golpe, cuando sale no se puede negar el herir con la uña, y esta
es imperfección, así por no ser el punto formado, como por no haber golpe entero
ni verdadero.
Y que aquí es que los que redoblan
con la uña hallarán facilidad en lo que hicieren, pero no perfección[47].
Y esto que aquí digo no es para condenar ninguna manera de tañer, pues yo tengo
por muy bueno lo que los sabios y avisados en la música ejercitaren, y
aprobaren por tal. Solo quiero decir que hay bueno y mejor: y con esta
intención trataré de lo que se sigue. Y es así, que la segunda manera de
redoble que se dijo del dedo pulgar y su compañero, tengo por muy buena: porque
contiene en sí perfección, y esta por estar las cuerdas mayores más cercanas al
dedo pulgar, debe de usarse en ellas[48],
quiero decir en sexta, quinta y cuarta. Y también por que las cuerdas ya dichas
como sean más gruesas y de mayor cuerpo que las que se siguen, hay necesidad
que el redoble sea más entero, y con mayor fortaleza: puesto que el que con
facilidad lo usare, en todas las cuerdas se podrá aprovechar de él. como
sabemos que lo hacen los extranjeros de nuestra nación.
Viniendo a la tercera manera de
redoble, que se hacen con los dedos primeros de los cuatro que son en la mano
derecha digo, que esta manera de redoblar tiene tal excelencia: que oso decir,
que en ella sola consiste toda la perfección que en cualquiera modo de redoble
puede haber, así en velocidad, como en limpieza, como en ser muy perfecto lo
que con el se tañe, pues como dicho es,
tiene gran excelencia el herir la cuerda con golpe, sin que entremeta
uña ni otra manera de invención, pues en solo el dedo, como en cosa viva
consiste el verdadero espíritu, que hiriendo la cuerda se le [suele] dar.
Pluguiese a nuestro señor que lo
que aquí digo en esta manera de redoble fuese de algún provecho, para que
algunos mediante verdadero estudio quisiesen ejercitarlo: pues sin duda la
experiencia los enseñará a entender y creer lo dicho y mucho más. Y porque no
parezca contentarse mi deseo, que es de que todos si fuese posible, se diesen a
esta manera de redoble, con solo el loor del quise poner aquí un solo aviso,
para que si algunos desearen tener alguna noticia desta manera de redoble, con
hacer lo que aquí digo, tenga algún principio su deseo. Ha se pues de entender,
que si dentro de un compás ofrece haber ocho corcheas, la primera se de tañer
con el dedo segundo de los dos, que los latinos llaman medius: y la segunda con el primero llamado index: y la tercera ha
de acudir el que primero tañó: y en esta manera tañendo la una figura el un
dedo y la otra el otro, por la orden ya dicha se pueden tañer las ocho
corcheas, y todas las que más quisieren. Pues lo que deste redoble se ha de
entender, es, que han de herir los dos dedos por tal orden, que el uno vaya en
pos [49]del
otro. Y digo que el que de veras lo ejercitare, así en redobles que suben, como
en los que descienden, podrá usarle, gozándose con su trabajo. Y esto oso
testificar por el que a mí me cuesta para haber de alcanzar alguna partecilla [50]del.
Del tañer con limpieza.
Demás desto digo, que una de las cosas que con gran estudio y
cuidado en este instrumento se debe procurar es, tañer con la mayor limpieza
que fuere posible lo que en el se tañiere. Y
para que en alguna manera esto se pueda adquirir, no dejaré de decir lo que el tiempo y la
experiencia me ha enseñado, y para esto pongo los avisos que se siguen. Ha se
pues de notar, que así en composturas como en fantasías, algunas veces le
ofrecen consonancias de cuatro voces: entre las cuales queda alguna de las
cuerdas en vacío: y si la dicha consonancia no es tocada con la mano derecha
con algún aviso o curiosidad, aquella cuerda que quedó en vacío, hace
disonancia frezando [51]en
ella, con las demás que están pisadas en sus puntos o cifras. Y esto no solo es
tañer sucio, pero aun da gran desabrimiento [52]al
oído. Pongamos ejemplo. Ofrécese prima en vacío, segunda en el segundo traste:
tercera en el tercero: quinta en vacío: estas son cuatro voces que hacen
perfecta consonancia: pero queda aquí la cuarta en vacío, que viene a ser[,]
tocándole séptima de la segunda, que está en el segundo traste[53].
Claro pues está, que si el que toca la consonancia ya dicha con la mano
derecha, se demanda con el dedo pulgar a tocar en la cuarta, que hará la disonancia
que dicho tengo.
De tañer limpio.
El remedio que para esto
hay es fácil, para cualquiera que lo quisiere usar. Y es, que siempre que
consonancia u otra [54]semejante
se ofreciere, el dedo pulgar con que hiere la quinta, al tiempo que da el
golpe, se ha de quedar fijado en la cuarta, que dije estar en vacío, de manera
que su sonido no sea ocasión de desabrimiento[55].
Y la misma consonancia se ofrece tocando segunda en vacío, tercera y cuarta en
segundo traste: y sexta en vacío: estas son cuatro voces: y la quinta queda en
vacío, viene a estar en séptima de la tercera en segundo traste. Digo que
ofreciéndose semejante consonancia se ha de usar del aviso ya dado, que el dedo
pulgar que toca la sexta, después de dado el golpe, ha de juntarse con la
quinta, de manera que las cuatro voces suenen con distinción, y limpieza, sin
que la séptima ya dicha les impida. Esto se entenderá en consonancias que se
sufren usar del tal remedio: como son golpes de semibreves, o mínimas. Pues si
son figuras que pasan con diminución, claro se verá que no es mi intención
tratar de las semejantes.
¶ Así mesmo se ha de tener por aviso que si se
ofreciere esta consonancia, o su semejante, quinta en segundo traste: cuarta y
tercera en vacío: segunda en el tercero: este es golpe de mínima, síguese dos
de tercera, y vacío de segunda, que es otra mínima. En todo este compás no se
ha de quitar el dedo de la quinta, que suena en el segundo traste. Esto mesmo
se entenderá, sexta en el segundo traste: cuarto en vacío, tercera en el
tercero. La segunda mínima se toca, quinta en el cuatro traste, no se ha de
quitar el dedo de la sexta, ni el de la tercera, hasta venir a dar con el
compás en la consonancia, que adelante se pone. Esto mismo se tendrá [56]por
aviso en los lugares o semejantes consonancias, siempre que se ofrecieren.
¶ También conviene[,]
para tañer con limpieza, tener conocimiento de los puntos o trastes, que son
más convenientes a la mano izquierda: da manera que el tocarles en diferentes trastes,
o cuerdas, no sea ocasión de dejar la consonancia antes de tiempo. Ejemplo.
Ofrécese quinta en el tercero traste: tercera en el sexto, segunda en el
quinto: prima en el tercero: pongamos caso que tocándose esta consonancia que
es golpe de mínima, el punto de la prima es sol,
síguese otra figura de mínima, que es fa,
la cual se podría tañer, prima en el primero traste: y en tal caso cierto está,
que la mano izquierda deja la consonancia fuera de tiempo, queriendo tocar la
tal figura en el traste ya dicho: donde se sigue faltar en el sonido de la
consonancia, y no tañer con limpieza ni perfección.
Ha se pues tener por
aviso que el fa que dije tocarse en
la prima en el primero traste se ha de tañer en la segunda en el sexto. Y en
esta manera no se muda la mano, ni aparta de los puntos en que está puesta, por
todo un compás, hasta que proceda adelante con lo que se sigue. Querer tratar de
todas las consonancias, en que se deben de guardar los avisos ya dados paréceme
[que] sería prolijidad: baste que con lo ya dicho el que sabiamente lo quisiere entender, podrá considerar lo que
en esto dejo de decir.
De los tonos
A
|
sí mismo es cosa útil y
muy provechosa, tener en alguna manera noticia de los tonos o términos que en
este instrumento se suelen tañer. Y para que esto se pueda mejor entender, poca
necesidad habrá de decir aquí como en la música hay ocho tonos, y como fenecen
en cuatro signos: pues esto es notorio ya a todos. Así mismo que el tono sea
perfecto, o pluscuamperfecto, mixto o irregular. Digo que hace muy poco a nuestro
propósito, [pues para][57]
en los lugares que esto conviene tratarse, bastantemente está escrito por
sabios y muy doctos varones. Solo quiero decir, que en este instrumento hay
término acepto ni señalado para ninguno de los ocho tonos, pues a causa de ser el
tan perfecto, por cualquiera parte se puede tañer perfectamente cualquiera
dellos, pues todo va en poner traste en el punto que quisieren. Verdad sea, que
en los términos hay unos más fáciles que otros. Y lo que tienen más dificultad,
pueden se llamar accidentales, por solo el ser difíciles e inusitados[58],
pero no porque en un término haya más perfección que en otro, pues en este
instrumento, como dicho es, en todo lugar se halla perfección, para cualquiera
cosa que en él se tañere. Y porque dije arriba, que convenía en alguna manera
tener noticias de los tonos, quiero declarar en esto más mi intención, pues no
sin causa dije, que en alguna manera se ha tener conocimiento. Porque el que
perfectamente y del todo ha de entender cualquiera de los ocho tonos, y usar
dellos en este instrumento con verdadera libertad y buen espíritu: muy de veras
conviene que aprenda de música si no la sabe: quiero decir, canto de órgano,
contrapunto: y aun entender la compostura: pues sin duda, faltando este
verdadero fundamento, no podrá tratar con verdad ni perfección, como dicho es,
ninguno de los ocho tonos.
Pues la música ciencia es,
y tal que su verdadero artificio, no solo consiste en buen sentido, sino en el
verdadero estudio, que para entenderla conviene que se tenga. Y el que para
esto alegare tener buen natural, o
delicado ingenio, dará la gloria a Dios nuestro señor que se lo dio, y tenga
por cierto que tiene andada buena parte de la jornada, pero todavía digo que
esto solo no basta para entender el verdadero artificio desta ciencia, salvo si
no fuere empleado este tal ingenio en el estudio della.
Y porque entendí que para tener alguna noticia
de los tonos los que desto carecen, y de las cláusulas que en ellos se
contienen, convenía mostrarlo en el instrumento a los que no lo entienden en el
libro, me pareció cosa razonable poner al fin deste libro ocho tientos: dentro
de cada uno de los que les se incluyen en las cláusulas naturales, y
accidentales, que en cada uno de los ocho tonos ordinariamente se suelen usar.
Tuve por provechoso este documento: porque el que quisiere tañer una obra compuesta,
o fantasía del primero tono, o de cualquiera de los ocho, haciendo principio
con un tiento destos, podrá ir entrando en el tono sin dar desabrimiento al
oído, como vemos que se recibe cuando de un instante se pasa de un tono a otro.
La compostura destos tientos es de consonancias y no más: porque como dicho
tengo, mi intención es, que se reconozcan los términos del tono, usando de las
cláusulas que en él hay.
Al lector.
C
|
omo los entendimientos y
gustos de los hombres (prudente lector) sean tantos y tan diversos: no debe
causar admiración, que así lo sean sus juicios. Y porque[,] que cumpliéndose en
este nuestro libro[,] la ley que en todos los ha de haber[,] juzgando cada uno
lo que en él se pone, conforme a lo que le [decía] su entendimiento quise
responder a todos con las menos palabras que pudiese, pidiendo principalmente
se tenga cuenta con mi intención, mediante la cual, y el deseo que he tenido de
aprovechar a los que virtuosamente se quisiere ejercitar en esta arte: digo que
me movía escribir[59]
lo que supe, y a enseñar lo que aprendí: y al fin a comunicar aquello que la
suma bondad de Dios y mi continuo estudio me dio. Y el que cristianamente
considerare lo que aquí digo, no pasando en silencio la grandeza del cuidado y
trabajo que de mi parte se habrá puesto, para [60]sacar
a luz semejante obra, como yo
carezca della desde los primeros días de mi niñez: bien cierto soy que si
condenare algo de lo que en el libro se contiene: no reprobará en cosa alguna
mi voluntad, como esta haya deseado acertar tanto, que en todo satisficiese a
la de todos pero si por ventura fuere tan buena mi fuerte, que en galardón de
mi trabajo, los movidos con entrañas de caridad halla en este libro algo que
sea digno de loor: yo ruego a los tales que por ello den la gloria a nuestro
señor Dios, de cuya mano todo don perfecto es dado. Y si como dicho es, se
hallare lo contrario, de tal manera que sea digno de reprehensión, podráse atribuir
a mí como a hombre mortal y sujeto a miseria. Y porque me conozco por tal estoy
presto para la emienda[61],
cada y cuando[62] que con justicia se me
pidiere: la cual pidiéndoseme, cumpliré en los días que Dios fuere servido
darme de vida después mediante tenerla, se imprime y escribe lo que aquí digo.
Renombre en la música, o lugar en ella, cristiano lector, yo no pido otro,
salvo aquel con que nuestro Dios y señor sea más servido, y que los buenos y
sabios en ella me quisieren dar: al cual sea dada gloria y alabanza para
siempre sin fin. Amen.
Declaración de la cifra.
¶ Puesto que sabia y
avisadamente en libros está dado a entender la inteligencia de la cifra que en
este instrumento de la vihuela se suele tañer: es me forzado a mí tratar de lo
mismo: porque los que este libro [usaren, texto ilegible aquí] tengan noticia
de cómo la cifra se ha de entender: y es así.
¶ Primeramente se ha de
saber que estas seis rayas que aquí están figuradas son las seis órdenes que la
vihuela tiene: contando desde la sexta hasta la prima desta manera[:]

¶ En estas seis cuerdas
se muestran y señalan las cifras que comúnmente suelen los que cuentan [63]guarismo
[64]usar.
Las cuales significan los trastes, contando desde uno hasta diez: salvo la
postrera que es una letra desta manera
que llaman cero[65]:
y esta vale en la cuerda do estuviere por vacío. Ejemplo.
De manera que estas cifras han de aprovechar para que le tenga cuenta que en la
cuerda do estuviere señalada cualquiera dellas ha de valer por traste tocándola
dentro de aquel número en esta forma[:]

¶ También se ha de tener
por aviso que a do quiera que se viere una cifra sola, ha se de tocar sola: y
si dos[,] dos: y si todas[,] todas, estando guiadas las unas en derecho de las
otras hacia abajo [66]:
de manera que (como dicho tengo) todas las que vieren puestas unas en derecho
de otras han de ser tocadas juntas: y las que estuvieren solas, cada una por
sí, dándoles el valor de las figuras que encima tuvieren. Ejemplo[:]

¶ Pues ya se ha tratado
de lo que toca a la inteligencia de las cifras y cuenta dellas: razón será
vengamos a tratar del compás y aire [67]con
que se han de tañer, pues es cosa tan necesaria como las demás: para que lo que
se tañere vaya con igual compás. Y viniendo a tratar dello digo, que el compás es
una manera de movimiento que con el pie y mano se hace: dentro del cual siendo
apriesa o a espacio se incluye un compás que en distancia de golpe a golpe
consiste.
Y para conocimiento desto
se verán en las seis cuerdas que aquí está figuradas, unas líneas que las
atraviesan de arriba para abajo: y dentro del especio que tuvieren la una de la
otra, y sucesivamente todas las demás, se forma un compás, dándole valor que
tuvieren las figuras que sobre él estuvieren. Y desta manera teniendo aviso a
no salir del compás, y aire, con que está puesto todo lo que en este libro hay
para ser bien tañido[68].
Siguiendo el compás por su orden no se podrá dejar de acertar lo que se tañere.
Ejemplo[:]

Síguense seis tablas de las seis partes
deste libro.
³³³³
Apéndice: Estante
de libros hipotético de Fuenllana:
-Algunos libros de Las
Etimologías de San Isidoro, capaz tenía todos los XX libros en su biblioteca o
solamente los que hablan de la música, que en ese caso hubiera sido nada más
que el 3º libro.
-La Biblia, el Nuevo
Testamento, probablemente una edición traducida al castellano.
-El Laberinto de la
Fortuna, Juan De Mena, 1444.
-La Eneida de Virgilio.
-Obras de Petrarca, que
bien las tenía en latín, o bien traducidas al castellano.
-Algunos libros
conteniendo obras de San Agustín.
-Algún libro de Severino.
Manuscritos o folios ―que
seguramente poseía para hacer sus arreglos («entablaturas») para la vihuela― conteniendo la música de:
-Adrian Willaert.
-Claudin de Sermissy.
-Constanzo Festa.
-Cristóbal de Morales.
-Francisco Bernal.
-Francisco Guerrero.
-Francisco Ravaneda.
-Giovanni Domenico da
Nola.
-Jacques Arcadelt.
-Jacquet de Berchem.
-Jean L’Hériter.
-Josquin de Prez.
-Juan Vázquez.
-Lupus Hellinck.
-Mateu Fletxa el Vell.
-Mathieu Gascongne.
-Nicolas Gombert.
-Pedro Guerrero.
-Phillipe Verdelot.
-Vicenzo Fontana.
Toda una biblioteca
musical formidable. Si por casualidad perdiese mi libro de piezas de Josquin de
Prez viviendo en los años 1550, hubiera pedido al señor Fuenllana que me preste
una de su colección. Presiento que hubiese sido una buena pasada pasar una
tarde con él en su casa mirando a todos sus libros bellos y tocando dúos.
[1] 1554: «escripta».
[2] Está parafraseando Fuenllana, en
vigor, la idea de la cita se encuentra en Job, 5,7: «Homo nascitur ad laborem, et avis ad volatum», es decir. El hombre se nace para sufrir, como el ave
para volar, se lee así en la Biblia de América: «El hombre es engendrado para la miseria/como las chispas para perderse
en el aire.».
[3] 1554: «exercicio».
[4] 1554: «fructo».
[5] aprovechar a: «servir a».
[6] La «que» que precede el verbo en
subjuntivo, está por lo general más ausente durante el siglo XVI.
[7] 1554: «tractar».
[8] encumbrado: «elevado».
[9] Cf Coloquios de Palatino y
Pinciano, de Juan de Arce de Otárola, c. 1550: «PINCIANO: Pues más os quiero decir: que, sin mirar al cielo ni dormir
en el monte Parnaso ni beber en la fuente
Pegasea, hay otra cosa con que, a menos trabajo, en un instante se puede un
hombre nacer letrado y quedar sabio». Y en la misma obra: «PINCIANO: Ya podrá
ser que le hallamos, que así le acontesció a aquel poeta Hesíodo, que, andando
guardando cabras en el monte, dicen que le arrebataron las Musas y le llevaron
por fuerza a beber a la fuente Pegasea, y súpitamente quedó hecho poeta y
escribió en poesía de agricultura. También os contentaríades con que se os
infundiese súpitamente, como a Sócrates, que afirma Platón y Pérculo que mirando
al cielo le fue influida en un instante».
[11] Hechos, 2, 3: «Et apparuerunt illis dispertitæ linguæ tamquam ignis,
seditque supra singulos eorum : 4 et repleti sunt omnes Spiritu Sancto, et
coeperunt loqui variis linguis, prout Spiritus
Sanctus
dabat eloqui illis» En la Biblia de América se lee así: «Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se
posaban sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos de Espíritu Santo y
comenzaron a hablar en lenguas extrañas [varias lenguas en el texto de San Jerónimo], según el Espíritu los movía a expersarse».
[12] Las Etimologías, Lib. I: «Quinta musica,
quae in carminibus cantibusque consitit», “La música consiste en la métrica y
en los cantos”.
[13] 1554: «aver».
[14] Tubal: hijo de Jafet y antepasado
de los tiberios, mencionados por Herodoto: se lo llama Tabal en los textos
asirios. Cf. Silva de Varia Lección,
de Pedro Mejía, 1540-1550: «En esta edad, Lamech fue el primero bígamo,
que se atrevió a tener dos mujeres; cuyo hijo, Tubal, inventó la música de bozes y vihuela y órganos; y Tubalcaýn
halló el arte de la herrería y la escultural». Capaz Fuenllana conocía de
esta obra, si no, tomo todo de Las Etimologías de Isidoro. Obviamente, aquí la
voz vihuela se refiere a la lira.
[15] Toda este argumento lo sacó
Fuenllana de San Isidoro; en Lib. III de Las
Etimologías, dice: «Moyses dicit repertorem musicae artis fuisse Tubal, qui
fuit de stirpe Cain ante diluvium. Graeci vero Pythagoram dicunt huius artis
invenisse primordia ex malleorum sonitu et cordarum extensione percussa. Alii
Linum Thebaeum et Zetum et Amphion in musica arte primos claruisse
ferunt».
[16] En la mitología griega, fue
considerado hijo de la musa Urania y de Apolo, otros dicen que fue hijo de
Calíope o de Terpsícore, le enseñó la música a su hermano, Orfeo.
[17]
En el Laberinto de la Fortuna o las trescientas, del año 1444, podemos
leer: «Demostróse Túbal, primero
inventor/de cónsonas bozes e dulce armonía; /mostróse la farpa que Orpheo tañía/quando al infierno lo truxo el amor,
/mostrósenos Fíliris el tañedor, /maestro de’Archiles en çitarizar, / aquél que
por arte ferirr e domar / pudo a un Archiles, tan grand domador». N.B. por farpa, se entiende lira.
[18] deprendió: «aprendió».
[19] Probablemente se refiere al Hierón,
rey de Sicilia. 1554: «Hierón».
[20] Nescio.
[21] 1554: «boz».
[22] Ignoro de dónde proviene esta cita
de Avicena, o bien la sacó de un libro en el cual no ha llegado a nuestros
días, o ―más probablemente― fue una cita de transmisión oral, y la hubiese
escuchado Miguel charlando con alguien sobre la filosofía. Última posibilidad
sería que él la tomó de una traducción latina de las obras de Avicena, y la
parafraseó al castellano.
[24] cogiendo flores. Una referencia
sutil al significado del vocablo «antología», pues literalmente significa
«coger flores». La referencia es apta, pues bien puede llamarse su libro una antología.
[26] desenvolver: «desarrollar». N.B. este verbo sigue
significando desarrollar en idioma
portugués.
[27] Definición del Diccionario de
Moliner: «Composición musical antigua para varias voces, en la que se mezclaban
diferentes idiomas».
[28] Fuenllana tenía en mente las
ensaladas de Mateu Fletxa el Vell (Mateo Flecha el Viejo), pues todos son
nombres de piezas de Flecha, y debió haber poseído sus músicas en manuscrito
pues el primer libro impreso de sus ensaladas no salió a luz hasta el año 1581,
el cual fue editado por Lorge Negrino en Praga. Esto ocurrió dos años después
de la muerte de Miguel.
[29] 1554: «intinción».
[30] 1554: «se pornan».
[31] ora…o…: «ya sea… o».
[32] tornarse a cobrar: «volver a
corregir».
[33] Definición del Diccionario de
Moliner: «Con discontinuidad; unos trozos sí y otros no».
[34] hollare: hollar (del lat. vulg. fullāre), «pisar».
[35] 1554: «ternase».
[36] 1554: «se terna».
[37] Es decir, con la 6ª en re.
[38] 1554: «estrangeras».
[39] «coger el fruto de lo más alto de
la palma»: La palma simboliza la victoria. Capaz tenía Fuenllana en mente
Virgilio, done podemos leer en su Eneida, Lib. V: «Et palma pretium
victoribus», “y una palma como premio a
los vencedores”.
[40] 1554: «cantollanos».
[41] del francés “faux bourdon”, o sea,
falso bajo, el DRAE así lo defina: «Contrapunto
sobre canto llano usado principalmente para la música religiosa».
[42] 1554: «Strambotes».
[43] 1554: «dubda».
[44] Puede que «del un instrumento» sea
un error tipográfico, o bien Fuenllana la usaba para una construcción de conjunción distributiva, la cual capaz
fue familiar a sus oídos, al estlio de bien… o bien.
[45] Quiere decir aquí Fuenllana,
tocando bien con el pulgar y el índice, o bien con el pulgar y el medio.
[46] Lo que hoy día llamamos «picado».
[47] Es decir, podrán tocar escalas
―redobles― rápidamente usando el índice como si fuese una púa, pero como
consecuencia, con un tono imperfecto.
[48] 1554: «enellas».
[49] 1554: «empos».
[50] 1554: «partezilla».
[51] frezando: «rozando», «tocando»,
más correcto hubiera sido escribirla como «frisando».
[52] desabrimiento: «disgusto».
[53] Es decir: “tocando [la cuarta] [se
suena] el séptimo [intervalo] de la nota en segunda cuerda (do sostenido), que
está en el segundo traste”. Es esta la disonancia a que se hace referencia
aquí, pues por mucho es el intervalo más disonante en este caso.
[54] 1554: «o otra».
[55] Eso es, apoyar el pulgar sobre la
cuerda que la sigue, tal cual como se hace en la guitarra flamenca y clásica. Aquí,
como ejemplo, aconseja que, al tañer la quinta cuerda, el pulgar permanece
fijado sobre la cuarta, que elimina la posibilidad de que sonara la cuarta. Interesantemente,
esta manera de tocar nos complica al ejecutar arpegios, aunque es todavía
posible hacerlos, daría la impresión que Fuenllana sonaba las notas de manera
“seca” e instantánea, de manera muy distinta a los guitarristas modernos, que
usan en demasía el arpegio tocando música del renacimiento para la vihuela.
También confirma lo que sostiene Miguel acerca de “guardar la verdad de la
compostura”, es decir mantener la identidad de cada voz que se toca, como si la
vihuela fuese un coro.
[56] 1554: «se terna».
[57] texto ilegible aquí, 1554: «pues
pa».
[58] 1554: «& inusitados».
[59] 1554: « escrevir».
[60] 1554: «pa».
[61] emienda: «enmienda».
[62] cada y cuando: «siempre que».
[63] Es decir, hacer ecuaciones
matemáticas.
[65] 1554: «zero».
[66] 1554: «baxo».
[67] En el flamenco todavía se emplea
esta palabra con un significado parecido.
[68] bien tañido: «buen/a vihuelista». Es
una lástima que no usemos esta frase más en el mundo de la música.
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